martes, 21 de abril de 2015

Enseñen a ser libres

@amarrilloindio

 -

Tengo el alma muy grande,
muy grande,
muy grande,
muy grande.

Se empeña la mente 
en hacerla pequeña,
pequeña,
pequeña,
pequeña.

La encadena.
La esconde con correas.

Quiere salir,
a pesar del miedo,
quiere salir.
No sabe,
no sabe,
no sabe,
no sabe.

El alma quiere salir,
librarse.
 Mi alma grande.
Llora,
grita,
se queja.
Cae rendida.

¡Alma mía!
No desistas.

Calla,
escucha.
Encuentra el secreto.

¡Crece,
crece,
crece,
crece!

-

Mi alma,
mi gran alma,
vence en vida
a la maldita mente.

Se libera.

 Libre mi alma,
crece.
Se engrandece,
se engrandece,
se engrandece,
se engrandece.

Mira, alma mía,
mi alma:
sí era posible liberarse
de la cárcel de la mente.

1 comentario: