miércoles, 19 de octubre de 2016

No es un soneto

Melocotones muy oscuros
perlas negras del Mediterráneo.
Marfil, pero oro en tu boca.

(Cuánto deseo reprimo,
cuánto amor.)

Oscuro, pero no es un pozo.
Tímidas lágrimas bajaban por su rostro.
Eran tan finas sus formas, 
que podía casi romperlas con mirarlas.

Pero seguía en pie, 
como mis ganas de tumbarlo,
de hacerlo grande, grande, grande...

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